Quién no tiene para contar, seguramente ya habrá escuchado algunas anécdotas ocurridas en un Hotel. A continuación conoceréis algunos casos muy pintorescos.
La estudiante brasileña, Raquel Nascimento* y su novio, ya pasaron por un susto en un hotel, el cuál hoy es motivo de risas. Los dos estaban en la cama cuando escucharon pasos dentro de la habitación.
En el momento, los dos se metieron dentro de las sábanas a prisas y corriendo mientras alzaban el tono de voz diciendo una y otra vez que la habitación estaba ocupada.

" No puedo ni imaginar lo que esa señora puede haber visto. Creo que vio, partes de mi cuerpo que ni siquiera yo conozco" . Bromea la estudiante.
La profesora Silvia Navarro* y su pareja pasaron por un episodio parecido. La profesora y su pareja no se dieron cuenta que la puerta de la habitación que se encaminaba a los pasillos de circulación del hotel, estaba abierta y se dejaron llevar por el momento de la pasión.
" Cuando casi estábamos en el momento final, sentí una cosa estaña, levanté la cabeza y vi a una mujer con una montaña de sábanas blancas en las manos, sin apenas pestañear. Chillé y mi pareja pensó que yo estaba de lo mas... 'involucrada'. Hasta que le empujé de encima mio, apunté a la puerta y exclamé: QUE NOS ESTÁN MIRANDOOO!!"
La profesora se escondió bajo las sábanas, mientras su pareja llamaba a recepción.
" No sé que pasó con la señora de la limpieza , pero ganamos una cortesía del hotel" Afirma Silvia.
El Doctor Pablo García* también tuvo una anécdota. "En el momento fue frustante, pero ahora me río muchísimo cuando lo cuento" Nos cuenta.

"Ellos estaban gimiendo muy alto y eso me estaba distrayendo muchísimo. Entonces nosotros empezamos a gemir mas alto. La otra pareja se dio cuenta y empezaron a gemir mas alto todavía., entonces entramos en ese pique. Dice el Doctor.
Los altos gemidos pararon momentaneamente debido a una llamada de la recepción. " Llamaron y dijeron: ' Señores, por favor, hay una habitación que se esta quejando ' . Yo les dije, que a quién debían de llamar la atención era a la habitación de al lado. No pasaron 20 segundos y escuchamos el teléfono sonar en la habitación de al lado.
Resultado? Una nueva sesión de gemidos. " Creo que la pareja se enojó y quisieron vengarse. Gemían tan alto que parecían Gatos en celo y solo pararon cuando mi chico se puso serio. Dio un puñetazo en la pared mientras harto decía. Basta ya, ostia!".
Después del 'puñetazo', el doctor y su ligue recibieron una nueva llamaba de la recepción. ' Por favor señores, no amenacen a la habitación de al lado'.
" Nos echamos a reír y después de esta ya no estábamos para hacer nada". Dejamos la habitación y nos dirigimos a la recepción para reclamar. Empecé a dar un discurso de como ellos no debían interferir en la vida de sus clientes y que esos debían tener la libertad de expresión para gritar cuanto quisieran. Ellos pidieron disculpas y nos dieron un cupón de descuento". Nos cuenta Pablo.
Carlos Escrivá*, un parado mas en el paro. Nos cuenta como fue la primera vez con su mujer.
"Somos muy conservadores y apesar de que llevábamos años de novios, no tuvimos relaciones sexuales hasta el matrimonio. Era la primera vez de los dos". Nos revela.
Después de la ceremonia se encaminaron de seguida hacia la luna de miel a Punta cana. Tras el largo viaje y varias horas de vuelo, llegan agotados al hotel y deciden dejar el gran momento para el día siguiente ya que es un momento muy especial para ambos y descansar.
"Al levantarnos salimos a pasar el día fuera. Por la noche organicé una cena en nuestra habitación, con rosas,velas, y nuestra canción de fondo. Todo estaba perfecto y ella radiante como la luz de la luna". Recuerda Carlos. La noche va transcurriendo, cenan, recuerdan tiempos pasados, bailan y debido al calor y a que la temperatura se estaba calentando deciden meterse en el jacuzzi.
" Nos metimos para refrescar-nos un poco y darle un poco de emoción al momento. Nos pusimos a tono pero ese jacuzzi era de lo mas incomodo.
Salimos del jacuzzi y una ves en la cama seguimos con los jueguecitos, besos por aquí besos por allá... Hasta que llegué en la zona de su cuello ( cosa que le encanta ) y noté en en mi nariz un tacto diferente. Abrí los ojos y me encontré con una inmensa cucaracha negra.
El susto fue tal que Carlos pegó un brinco inmediato mientras gritaba: 'CUCARACHAA!!!
Su mujer tenía blatofobia ( fobia a las cucarachas ) y literalmente voló de la cama pegando saltos, espasmos y los mayores gritos del mundo. Al levantarse y mirar al suelo se encontró con otra.

Laura Sanchéz* veterinaria y su novio nos cuenta como para ellos su experiencia no fue para nada placentera.
"Nos encaminábamos a pasar un fin de semana en la montaña y nos quedamos en un hotel aparentemente maravilloso en el bosque"
Una vez allí pasaron el día haciendo senderismo y otras actividades. Al llegar la noche, y mientras el sueño se apoderaba de ambos, Laura empezó a notar como le estiraban de las sábanas destapandola. Sin darle demasiada importancia volvió a taparse. Al momento escuchó varias risas de mujer dentro de la habitación. Se levantó, encendió las luces y al ver que no había nada volvió a dormirse. Mientras la luz de la luna iluminaba su ventanal de cristal que dejaba entrever los altos arboles del bosque y una pequeña cabaña.
" A mitad de la noche me volví a despertar porque tenía frío y otra vez tenía no teníamos las sábanas pero mi novio ni se inmutaba. Seguía durmiendo como un tronco. Así que volví a coger las sábanas del pie de la cama, tapé a mi chico y me volví a tapar dándole la espaldas. Noté como algo me acariciaban los pies. Sonreí y dije: 'Estas tan guapo durmiendo, pero deja de quitarme las sábanas ya'. y le devolví la caricia con los pies, pero no obtuve respuesta. Seguí: ' me oyes?' Levanté la cabeza para escuchar mejor y lo único que escuchaba era su respiración profunda apoderada del sueño. Al girarme para mirarle algo nos quitaron bruscamente las sábanas mientras volvía a escuchar la misma risa que horas antes había escuchado".
Laura empezó a chillar, despertó a su pareja insistiendo constantemente: vámonos de aquí. Intentó abrir la luz pero no funcionaba.

Y tu? Tienes alguna anécdota o sabes de alguna? jajaja.
* Nombre ficticio.
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Cauenlaputa, no sé qué me ha puesto más los pelos de punta, las cucas o el fantasma de los cojones, ufff...
ResponderEliminarRespecto al otro tema, pues mejor pillar a que te pillen, claro.
Besitos
Ajajaja... A mí también me ha mucha grima las cucarachas, es más también tengo blatofobia. Es algo superior a mi. Me daban escalofrios solo el imaginarlo al escribir y al buscar las imagenes ya ni te cuento... Aññññ
ResponderEliminarSaludos:)
Son tan iguales las habitaciones de los hoteles que no es extraño que en todas sucedan cosas parecidas. Allá donde vayas estará esperándote la misma habitación con los mismos susurros de al lado y si no ves alimañas será que están de vacaciones.
ResponderEliminarbssoss
Tu nuevo seguidor:
Spaghetti
Eso es verdad Spaghetti, si las habitaciones hablaran, seguro que nos contarían miles de historias. Algunas interesantes y muchas de ellas parecidas y repetidas. Encuanto a las alimañas, aún no me he topado con niguna en ningún hotel y espero no hacerlo jamás. Buuaagg....
EliminarBienvenido a mi pequeño mundo. Siempre es una alegria tener un nuevo seguidor:)
Besitos!
Claro que si, ahora mismo me paso.
ResponderEliminarUn saludo:)
Hola guapa, regreso ligero de equipaje a tu hermosa casa, aquí me quedo, muy agradecido, un placer, pasa buen día, besos asimilados..
ResponderEliminarIgualmente. Bienvenido a mi pequeño mundo. Gracias a ti por quedarte:)
ResponderEliminarNo puedo parar de reírme de las anécdotas. Me han pasado cosas graciosas dentro de los hoteles en punta cana allí en la habitación tuve la mala fortuna de encontrar un pequeño ratoncito. Desgraciadamente fue un suceso bastante feo
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